“El valor nunca es
mayor que cuando nace de la última necesidad.”
-Diego de Saavedra
Fajardo (1584-1648) Diplomático y escritor español.
En
mi afán de entender la naturaleza humana y el por qué hacemos lo que hacemos, he
podido estudiar uno de los principales expertos en la materia, el Sr. Anthony Robbins,
quien nos propone que los seres humanos tenemos 6 necesidades humanas. No son
deseos, ni caprichos. Son necesidades. Las mismas pueden verse como una versión
revisada de la jerarquía de Abraham Maslow.
La
primera necesidad humana es la de certeza/confort/comodidad. Tenemos una
necesidad de saber que vamos a vivir, que vamos a comer, que vamos a dormir,
que todo estará bien, en fin. Sucede que cuando llegamos a sentirnos totalmente
cómodos, en control, que sabemos que va a suceder y cuando va a suceder…viene
un problema: ¡nos aburrimos!
Entonces
Dios, en su infinita sabiduría, nos concede la paradoja de la segunda necesidad humana básica: la variedad/sorpresa/incertidumbre. Así
es, necesitamos también recibir sorpresas, cambiar la rutina. Esto incluye sorpresas
agradables y desagradables. Es curioso ver nuestra reacción a la incertidumbre
luego de sentirnos cómodos por mucho tiempo. Esta dualidad, el equilibro entre la primera y la segunda necesidad, es
una dinámica esencial de la vida.
La
tercera necesidad humana es la de significado/importancia. Necesitamos
sentirnos importantes, diferentes, reconocidos, impactantes, especiales. Y
todos lo hacemos de una manera u otra. Puede ser tan sencillo como usar un
tatuaje, o ser como los EMO o “Hipsters”. También cuando escuchamos a alguien decir
“tengo una conexión especial con el creador” están llenando
esta necesidad.
Consecuentemente,
cuando nos hacemos muy especiales y diferentes sucede que nos desconectamos de
los demás. Entonces surge la cuarta
necesidad humana: amor y conexión. Necesitamos amar y sentirnos amados, y
estar conectados con nuestra especie y nuestra naturaleza. Es una necesidad de
pertenecer. Muchas veces nos conformamos con conexión pues el amor nos resulta
muy doloroso. Como una señora que tiene dos perros y tres gatos. Tip: si
queremos conexión instantánea, busquemos un perro. ¡Nos vamos 5 minutos y al
regreso el perro nos recibe como si no nos ha visto en 10 días!
Las
primeras cuatro necesidades son básicas,
y se pueden considerar ciencia.
Encontramos siempre una manera u otra de alcanzarlas o satisfacerlas. La
mayoría de nosotros nos quedamos cumpliendo estas cuatro. Las últimas
necesidades son de autorrealización, y
la manera en que las expresamos nos sugiere entenderlas como un arte.
La
quinta necesidad humana es la de crecimiento. Podemos observar que todo
lo que no crece en el universo está muriendo. Una planta en casa, ¿si no está
creciendo que está haciendo? Así lo apreciamos en la naturaleza. ¿Los seres
humanos, somos naturaleza? – por supuesto. La verdadera medida de la felicidad es el progreso. Si no estamos creciendo, progresando, somos infelices.
La
sexta necesidad humana, aquella que
nos trae satisfacción, es la de contribución.
Necesitamos expandirnos y sentir que estamos
dando a una causa más grande que nosotros mismos. Si nos fijamos en Bill Gates,
hoy día desde 1994 han donado 40 billones de dólares a diferentes causas a través
de su Fundación Bill y Melinda Gates.
Entender
lo anterior nos permite analizar nuestra
vida y ver de qué manera estamos llenando nuestras necesidades humanas,
comunes para todos. Tenemos formas de hacerlo que son más productivas que
otras. Robbins explica que, cuando una actividad llena 3 o más necesidades, se
vuelve una adicción. Por ejemplo, si encontramos que estamos adictos a la televisión
o Netflix (le dedicamos una gran
parte del día a esta actividad) probablemente nos está llenando certeza,
variedad y conexión. O el caso de Facebook,
el cual podemos decir que logra cubrir las 4 básicas.
Queremos
identificar cuales actividades están saboteando nuestras oportunidades de crecimiento
y autorrealización e incorporar
otras que nos guíen a donde queremos realmente llegar, pues siempre dependerá
de nosotros. Contrastemos el aporte de la televisión al aporte de estudiar y
aprender una nueva habilidad para poder estar conscientes y tomar mejores
decisiones sobre el uso de nuestro tiempo.

