“Algo que a veces
me inquieta: ¿estoy loco yo o los demás?”
- Albert Einstein.
¿Por qué las personas reaccionamos de forma particular ante un estímulo? ¿Cuál es la diferencia de la motivación individual? ¿A qué se debe nuestra forma de ver el mundo? ¿Cómo puedo conocerme viéndome desde afuera y conocer a los demás objetivamente? Estas inquietudes pueden abordarse desde la psicología de la personalidad.
En esta
ocasión voy a presentar el trabajo de David Keirsey, específicamente su libro “Por
favor entiéndeme II: temperamento, carácter e inteligencia”. Keirsey aborda el
tema de los temperamentos, y en su investigación logra recopilar los
principales personajes que a través de la historia han aportado al tema. Desde Sócrates
y Platón hasta Myers y Briggs.
Nuestro cerebro es como
una computadora que tiene el temperamento como hardware y el carácter como
software. Es evidente que desde el nacimiento poseemos ciertas cualidades que
nos diferencian en comportamiento, mucho antes que tengamos contexto social
alguno. Esto viene siendo el temperamento.
Keirsey Identifica 4
temperamentos, los cuales ha llamado Guardián, Idealista, Artesano y Racional.
Cada temperamento tiene atributos particulares y muy distintos a los demás.
Veamos un breve resumen de cada uno:
Guardianes
(40-45% población): hablan principalmente de sus deberes y responsabilidades,
de lo que pueden atender y cuidar, y son cuidadosos en obedecer las leyes, en
seguir las reglas, y respetan los derechos de otros. Son la piedra angular de
sociedad, el temperamento indicado para servir y conservar nuestras
instituciones sociales más importantes. Los Guardianes tienen un talento
natural para manejar bienes y servicios--desde la supervisión hasta el
mantenimiento y suministro- y utilizan todas sus habilidades para mantener las
cosas funcionando sin problema en sus familias, comunidades, escuelas,
iglesias, hospitales, y negocios.
Todos los Guardianes
comparten las siguientes características: Se sienten orgullosos en ser
confiables, serviciales, y grandes trabajadores. Consiguen compañeros fieles,
son padres responsables, y líderes estabilizadores. Tienden a ser obedientes,
cautelosos, humildes, y enfocados en las costumbres y tradiciones. Ciudadanos
comprometidos que confían en la autoridad, forman parte de grupos, buscan
seguridad, apremian el agradecimiento, y sueñan con generar justicia.
Idealistas
(15-20% población): hablan principalmente de lo que ellos esperan e imaginan
podría ser posible para las personas, quieren actuar con buena conciencia y
siempre intentan alcanzar sus metas sin comprometer su código personal de
ética. Están seguros que la cooperación amistosa es la mejor manera para que
las personas logren sus metas. El conflicto y la confrontación los perturban
porque para ellos esto pone barreras entre las personas. Los idealistas sueñan
con crear armonía, incluso cuidan las relaciones personales, y ellos tienen el
talento para ayudar a que las personas se lleven bien entre sí y trabajen
juntos para el bien común. Son
apasionados y se comprometen con el crecimiento y desarrollo personal. Muy ético en sus
acciones, los Idealistas tienen una norma estricta de integridad personal.
Todos los Idealistas
comparten las características siguientes: Son entusiastas, confían en su
intuición, anhelan el romance, buscan su yo interno, aprecian las relaciones
que son significativas, y sueñan con lograr sabiduría. Se enorgullecen al ser
amados, son de buen corazón y auténticos. Son desprendidos, confiados,
espirituales, y se enfocan en las tareas
personales y el potencial humano.
Artesanos
(30-35% población): hablan principalmente sobre lo que ven justo delante de
ellos, sobre lo que pueden intervenir con sus manos, y harán lo que sea
necesario, cualquier cosa que les genere un pago rápido y efectivo, aunque no
sigan las reglas. Habilidad natural para destacar en cualquiera de las artes,
no sólo en las bellas artes como la pintura y la escultura, sino también en el
atletismo, en el ejército, y en las artes políticas, mecánicas e industriales,
y en el "el arte del trato" en los negocios.
Todos los Artesanos
comparten las siguientes características: Son optimistas, realistas, y
enfocados en el aquí y ahora. Se enorgullecen en ser poco convencionales,
atrevidos, y espontáneos. Tienen amigos juguetones y líderes que solucionan
problemas. Son excitables, confían en sus impulsos, quieren crear impactos,
buscan estímulos, apremian la libertad, y sueñan con dominar habilidades de
acción.
Racionales
(5-10% población): hablan principalmente de los nuevos problemas que los
intrigan y sobre las nuevas soluciones que prevén, y siempre pragmáticos,
actúan los más eficientemente posible para lograr sus objetivos ignorando de
ser necesario reglas arbitrarias y convenciones. Cualquier sistema que dispare
su curiosidad, ellos lo analizarán para entender cómo funciona, y pueden
deducir cómo hacer que trabaje mejor. Son rigurosamente lógicos y furiosamente
independientes en su pensamiento--son de hecho escépticos de todas las ideas,
incluso de las propias. A menudo ellos parecen fríos y distantes, pero ésta
cara realmente es la concentración absoluta que ellos enfocan al problema en el que están trabajando. Ya sea un
rascacielos o un experimento, desarrollando una teoría o un prototipo,
construyendo un avión, una corporación, o una alianza estratégica. Valoran la
inteligencia en ellos y en otros, y se enorgullecen con el ingenio que aportan
a la solución de problemas.
Todos los Racionales
comparten las características siguientes: tienden a ser pragmáticos,
escépticos, autónomos, enfocados en la resolución de problemas y análisis de
los sistemas. Orgullosos de ser ingeniosos, independientes, y fuertes de
voluntad. Son compañeros razonables y padres independientes, y líderes
estratégicos. Son templados, confían en la lógica, anhelan logros, buscan el
conocimiento, aprecian la tecnología, y sueñan en comprender cómo trabaja el mundo.
Es importante resaltar
que ningún temperamento es mejor que otro. Conocer cuál es nuestro temperamento
y tipo de personalidad (la cual explicaré en otro artículo) nos brinda una
manera de manejar nuestros conflictos internos y externos. De igual manera para
nuestras relaciones.
Personalmente, identificando
mi temperamento (Racional) he podido
entender gran parte de mis actitudes,
intereses y estímulos. De igual manera entiendo mis frecuentes choques con los Guardianes (tradicionalistas) y me
enfoco en aplicar este conocimiento
para manejar cualquier malentendido.
Mi recomendación es que
si realmente les interesa conocer su temperamento, pueden apoyarse en personal
calificado para hacerlo. El tema de la personalidad es profundo, y trae mucha confusión
y malinterpretación. Nos puede servir siempre y cuando sepamos utilizarlo.
Considero que debemos
ser cuidados de no estereotipar. Cada persona es diferente e individual. Lo que
tratamos de entender aquí es que a través de conocer nuestro temperamento
podemos entendernos a nosotros y a los demás, utilizando esta herramienta.
Permitiendo que nos sirva, no que nos controle ni que nos excuse de
comportamientos destructivos.
Más adelante
exploraremos los 16 tipos de personalidad basado en los trabajos de Carl Jung y
como se relacionan con los temperamentos. Por el momento les recomiendo leer
este libro de Keirsey como una excelente introducción.

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