Por: Bryan Rivas
neurocash@gmail.com
Imagina el siguiente escenario: naces en un país tercermundista, de clima
tropical. Tus padres, que con sus mejores deseos para ti, te dieron una
educación tradicional enviándote a una escuela privada y luego a la universidad.
Al graduarte, empiezas a trabajar en una gran empresa y, al pasar los años, te
casas y traes al mundo dos hijos.
Un día llegaste a casa y te sentaste a
navegar en internet mientras llegaba la hora de la cena. De repente tu pareja
te dice “necesito hablar contigo” – esa frase que te hace recordar todo lo que
has hecho mal en tu vida. Le das una mirada preocupada, y le dices “¿qué pasa?”.
Tu pareja, con mirada cansada, te dice:
“mi amor, tenemos la tarjeta sobregirada, no pude hacer la compra”.
En ese momento, sientes impotencia al ver cómo tu situación
económica se ha deteriorado, a pesar de que cada año recibes un aumento de
sueldo. No te explicas cómo llegaste aquí, siendo profesional con una maestría.
Ya te puedes oír diciendo que sólo buscas vivir en tranquilidad con tu familia.
Solo sabes que, como dice la canción, “el costo de la vida sube otra vez, el
peso que baja ya ni se ve”. Sientes que
trabajas mucho, pero la vida se pone cada vez más difícil.
Ansiosamente esperas el 15 de diciembre
para recibir el “doble sueldo” y poder pagar la tarjeta. Tan pronto llegan las
navidades, entre regalos, fiestas y demás, dejas atrás toda la impotencia, y
todo vuelve a la normalidad…hasta el próximo sobregiro.
Todo lo anteriormente descrito, es el
retrato de la realidad que viven muchas personas en el mundo y es muy probable
que conozcas a más de uno en situación similar. Tomando esto en cuenta, ¿te has
puesto a pensar que existen personas que ganan 10, 100 o 1000 veces más dinero
que tú, y que no trabajan 10, 100, o
1000 veces más? Entonces, ¿qué es lo que marca la diferencia?
Para empezar a entender y responder a estas
preguntas, comenzaremos presentando dos términos: la Inteligencia Financiera y la Educación Financiera.
La Inteligencia Financiera (IF) es la habilidad que tiene una persona para
generar riqueza. Si bien el dinero no se considera lo más importante en
la vida, la gente cada día reconoce más la importancia de tener abundancia
económica para poder llevar la vida que desean. No es un don o un talento, sino
una habilidad, y como tal, puede ser desarrollada.
Para desarrollar la IF, tenemos la Educación Financiera (EF). Adaptando
la definición de BANSEFI, podemos definirla como el desarrollo de habilidades
y actitudes que permiten mejorar la calidad
de vida de las personas.
Es importante destacar que la EF no la
adquirimos en la escuela o la universidad. Tampoco es común que nos hablen de
ella en nuestras casas, por tanto, cultivarla depende de cada uno de nosotros.
En los talleres de Inteligencia
Financiera que imparto, promuevo
firmemente la lectura como un gran mentor
en el proceso. Conocer los conceptos de IF y EF es tan solo el comienzo. En una
próxima entrega, hablaremos del manejo del dinero, las inversiones, cómo
piensan los ricos, las deudas, emprendimiento, creación de valor, tarjetas de
crédito, flujo de caja, entre otros aspectos básicos del proceso de
crear riqueza.